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Mostrando entradas de 2013

Sobre el tiempo

El tiempo psicológico no es lineal. No es la repetición de nada constante. Los momentos no son unidades estables, cada uno es diferente al anterior y tiene su duración propia. Y son diferentes porque las condiciones del cuerpo, que son las que dan la verdadera cadencia de nuestra existencia, también lo son. El recuento mecánico de los relojes no tiene nada que ver con las condiciones de nuestro cuerpo ni con las duraciones y sucesiones reales de nuestra experiencia personal. Los relojes suman unidades constantes sin entidad. Los segundos, los minutos, las horas. Un simple contar: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... Ir sumando una unidad cada vez de algo que no tiene realidad: siete, ocho, nueve... Un metraje vacío que tratamos de imponer a nuestra existencia. Es estúpida y opuesta al devenir natural la mecánica de los relojes, porque se traduce en una sucesión de fracturas de los sentimientos, de los sueños y de los pensamientos. Es un terreno infértil. Es la superposición

El pensamiento según Servet

El pensamiento racional consiste, básicamente, en la acción de identificar los elementos que son comunes y de discernir los que son diferentes, a partir de las informaciones que aportan los sentidos y la memoria. En base a este escrutinio, las ideas similares, o los elementos similares de las mismas, se combinan en ideas o elementos nuevos, se infieren unos de otros, se asocian o simplemente se distinguen o se  confunden , explicaba Miguel Servet en la primera mitad del siglo XVI. Esta actividad no se realiza en el vacío metafísico, de un modo no físico, seguía el de Tudela. La realiza la maquinaria de la compleja red vascular del cerebro y de los nervios (la suya era una teoría vascular del cerebro, no la neurológica a la que estamos acostumbrados hoy en día).  Pero aún esta maquinaria cerebral no crea la mente de la nada, no es tan mágica ni maravillosa. No es un 'motor inmóvil', no funciona de manera aislada, encerrada en sí misma, sino que es movida y se alime

Prana, qi, ki...

'Prana'  es la palabra en sánscrito para 'aliento' o ‘aire inspirado’ (del verbo ‘ pran ’: aspirar). Pero tiene un significado mucho más profundo del que nosotros solemos atribuir al simple aliento. Se refiere a una especie de 'espíritu o energía universal' que penetra en el cuerpo con el aire de la respiración. No se trata solo del aire que respiramos, o, mejor dicho, la respiración no es concebida como un mero mecanismo de aporte de oxígeno sin trascendencia más allá de la biología, sino todo lo contrario. El prana es un principio físico que, a través del aire, impregna todo nuestro ser, afecta nuestra biología y en especial nuestro psiquismo. Es aquello que aporta la vida a la vez que la inteligencia a los seres que respiran. El prana  unifica lo físico, lo biológico y lo psicológico.  La primera mención de la palabra  prana  aparece en el  Rig-veda , el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C. T érminos de otras culturas

La causa primera

Aristóteles contemplando el busto de Homero ,  por  Rembrandt  ( 1653 )      Vienen a decir las religiones cristiana y budista, y filósofos como Aristóteles, que lo que llamamos Dios y lo que llamamos razón son una misma cosa. La razón es el estado mental que se crea cuando sentimos que nuestro pensamiento se acomoda a la realidad de modo que somos capaces de entenderla y de tener control sobre ella. Ocurre cuando sentimos que poseemos la verdad, que es el máximo bien, siempre han considerado los filósofos, a que podemos aspirar los humanos. Es lo que nos aporta la felicidad en tanto somos lo suficientemente inteligentes y buenos observadores para acertar a encontrar la verdad. Y Dios, dicen, es la Verdad.      La razón, como resultado, se expresa como la satisfacción de entender el mundo. Como proceso, es el mostrarse del mundo en correspondencia con nuestro pensamiento. El razonamiento es el flujo de pensamiento que experimentamos como la búsqueda de la verdad, de las múl

El devenir de la razón.

¿Quién hace que la mente vaya tan lejos ? ¿ Quién hace que la vida comience su viaje ? ¿ Quién nos impele a expresar estas palabras ? Aquello que no se puede decir con palabras , pero hace que las palabras se digan . Sabe que es Brahman , el Espíritu, y no lo que la gente adora aquí . Aquello que no se puede pensar con la mente , pero hace que la mente pueda pensar . Sabe que es Brahman , el Espíritu, y no lo que la gente adora aquí . ( Upanishad Kena ) Brahman, el 'Espíritu' , es el flujo de pensamiento , el logos o  devenir de la razón. Es l o más elevado que tenemos  las personas , el máximo bien que nos viene dado con la vida. Brahman y razón son una misma y única cosa, la cual  nos  puede dar la felicidad, pues a través de ella podemos entender y adecuarnos al mundo siempre cambiante, o nos hace desgraciados  si ignoramos o  no  logramos  discernir la verdad .  Están en desgracia , forzosamente, los que no poseen el conoc

Olas de pensamiento

     El budismo enseña que todas las cosas están en continuo proceso de cambio. Este principio lo aplica a todo lo que existe en el universo, incluidos los seres humanos. Las personas no tenemos unos estados o rasgos psíquicos invariables que nos definan realmente como individuos diferenciados, según esta filosofía. Al contrario, explica como la existencia de rasgos o estados estables en las personas es una manifestación meramente aparente de la realidad absolutamente cambiante que está en el origen de nuestros procesos psíquicos. En este sentido utiliza el término anatman , como negación de la existencia de un alma singular de cada individuo, o atman .      Las palabras 'yo', 'mi mente', 'mi ser' no se referirían en realidad a ningún atributo estable de mi persona, no me definirían como ser diferenciado del resto, porque nada estable me define ni diferencia en lo básico de ningún otro. Las palabras que se refieren a mí como un sujeto individual con estad