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Pneuma...

El término griego ‘ pneuma ’ significa espíritu, a la vez que aire, el simple y literal aire de la naturaleza. De ‘ pneuma ’ proviene una palabra tan alejada, en principio, de cualquier forma de espiritualidad como es ‘neumático’. Aire y espíritu son conceptos muy diferentes para nosotros, radicalmente diferentes debemos decir, en nuestras lenguas modernas, pero eran intercambiables en el griego antiguo. No obstante, todavía queda algún vestigio de ello en la actualidad: De la palabra griega ‘ pneuma ’ proviene ‘pneumatología’, una disciplina (marginal) que estudia los fenómenos del ‘pneuma’, esto es, la influencia de los ‘espíritus’ o ‘seres aéreos’, intangibles e invisibles, en las personas. En el contexto cristiano se reconoce la pneumatología como la parte de la teología que estudia los seres y fenómenos espirituales, en especial el 'espíritu santo', como instrumento de las acciones de Dios. En hebreo, ‘ ruaj ’ tiene la misma doble acepción de aire y espíritu. Como l
Entradas recientes

Wordsworth

He sentido una presencia que me turba con la dicha de elevados pensamientos; una percepción sublime de algo profundamente entrelazado, cuya morada es la luz de soles en ocaso, y el ancho océano y el aire viviente, y el cielo azul y la mente del hombre; un movimiento y un espíritu que impulsa todo lo que se piensa, los objetivos de todo pensamiento, y todo lo envuelve. William Wordsworth, 1770-1850

Mente limitada

¿Recuerdas que te comenté el lance de un raterillo que intentaba desesperadamente cruzar la carretera? Me dio que pensar… Era por la mañana temprano. Yo iba con el coche hacia el trabajo. Había mucho tránsito de vehículos a esas horas. El perro estaba afuera de un portillo al lado de la carretera, la cual intentaba cruzar con gran dificultad. Se veía al animal muy inquieto y nervioso. Sus movimientos no parecían seguir un plan mínimamente apropiado para cruzar. Tan pronto corría hacia un lado como hacia el otro del arcén. Miraba a derecha e izquierda de manera desordenada. Le vi hacer algunos intentos de atravesar justo cuando pasaba algún camión o algún coche, los cuales abortó, por fortuna, en el último instante. Con esas tentativas fallidas aumentaba cada vez más su ansiedad y desesperación. Los momentos que hubiera podido cruzar -con menos tránsito- no lo hacía. La situación lo desbordaba completamente, no tenía ningún tipo de control. Miraba pero no sabía qué mirar, no tenía crite

La raíz de la conciencia

El discurrir de aquello interno que sentimos de nuestro cuerpo, a diferencia de los acontecimientos del exterior, nos resulta prácticamente inenarrable, pues la actividad de nuestro organismo, aunque nos ofrece un flujo continuo de sensaciones, no es información procesable en su mayor parte, no es susceptible de ser tratada como una representación o un dato. Sucede que la fisiología de uno es inefable para uno mismo; aunque se la siente, no entra en los circuitos de memoria, es sensibilidad que simplemente va pasando, incapaz de reproducirse o representarse a sí misma. Lo que representa y lo representado son necesariamente cosas distintas; nada se representa a sí, solo se 'presenta' en sí. De modo que no es nuestra mente sino el mundo exterior quién aporta los objetos susceptibles de ser representados, conocidos, recordados; por esto pensamos y razonamos el mundo, no a nosotros mismos, a nosotros simplemente nos sentimos.

La risa

Puesto que lo que las personas de nuestro entorno sienten, piensan, dicen y  hacen  respecto a nosotros es muy importante para nosotros mismos, y que nos resulta muy difícil predecir o controlar eso que sienten, piensan, dicen o hacen, nuestra vida en común con ellos nos obliga a mantener de continuo un nivel de expectación y atención hacia nuestros semejantes que puede llegar a ser muy agobiante. La vida en sociedad exige un constante estado de conciencia intencional, un nivel sostenido de tensión para ajustar convenientemente nuestro comportamiento al de los demás. Pero, cuando de un modo inesperado se abre una brecha y nos damos cuenta de que esa cargante realidad obedece a meras convenciones que nuestra conciencia, simplemente, reproduce, alumbramos la posibilidad de romper con ello, y se revela su lado ridículo y  nos sentimos súbitamente contentos, liberados,  distendidos.   En el momento que reímos dejamos de identificarnos con ese embrollo de pensamientos y acertamos a

Tu cerebro no es un ordenador

Busto de Homero. Copia romana de un original helenístico del siglo II a.C.      Afirmaba recientemente Robert Epstein: "Tu cerebro no procesa información, no recupera conocimiento ni almacena recuerdos. En resumen: tu cerebro no es una computadora."      Nuestra mente, en efecto, se parece muy poco a un ordenador. Nuestro cerebro no es un almacén de información, ni el pasado está guardado en un archivo de memoria. El cerebro no es la máquina creada específicamente para guardar y reproducir datos que nos empeñamos en ver. Nuestras cualidades tienen muy poco que ver con las de una computadora; en realidad los ordenadores son mucho mejores que nosotros en guardar, procesar y reproducir datos, pues están diseñados específicamente para ello. Pero, por supuesto, se limitan a cumplir su cometido y no son capaces de sentir o experimentar nada, ni de tener ninguna conciencia por tanto.      Los seres humanos, en cambio, podemos prescindir de los datos y los símbolos

The brain sounds like ...jazz!

An EEG of one single electrode at prefrontal area was registered. Then it was converted to a sound file using Matlab software. Its range of frequencies (0-512 hz) is wider than classic EEG ones and it sounds in a wonderful and different way. Some kind of music appears. Chaos or really music? Some kind of simphony of Mnemósine? Listen in hi-fi to appreciate and judge yourself.

Mente extensa

J. Ortega y Gasset      Los recuerdos no son tanto registros del pasado como actividad mental presente. Aunque situamos los recuerdos en el pasado, l a actividad de l a mente, como cualquier actividad, sucede exclusivamente ahora. Los significados, las interpretaciones, el sentido de las experiencias, cualesquiera que sean, los articula la conciencia en el presente.       Las huellas de memoria que quedan de nuestras experiencias pasadas no son ni representan esas experiencias, solo son un vestigio, una marca que persiste.  Sin duda h ay en el cerebro huellas que se crearon en un presente anterior, pero están ahí como lo están en cualquier objeto físico del mundo, como un arañazo en una madera, por ejemplo. La huella que persiste es el arañazo, pero no la acción o evento que lo produjo. El arañazo no es una representación ni una reproducción de esa acción o evento, no tiene porqué contener información de ellos más allá de ser un simple resultado suyo, el cual puede inclu

Psicología y vida

Señala Henri Bergson que percibimos nuestra existencia como una secuencia de saltos de un estado psicológico a otro, aunque nuestro organismo, en realidad, funciona en un continuo sin cesuras temporales. La experiencia de la vida, o conciencia, como fenómeno de percepción que es, no toma el continuo temporal completo sino solo elementos discretos, y se manifiesta de este modo a saltos discontinuos. Cada una de las cosas que sentimos en nuestra conciencia, según Bergson, es 'el punto mejor iluminado' de todos nuestros pensamientos, sentimientos y deseos posibles a cada situación y momento dados. Es la adecuación o idoneidad de estos pensamientos, sentimientos y deseos respecto a la situación concreta en la que nos encontramos lo que hace saltar la 'chispa' que 'ilumina' un punto concreto de la conciencia y no otro. Así, experimentamos aquellos pensamientos, de todo cuanto pueda alumbrar nuestra mente, que mejor se vinculan a la situación a la que estamos expu

Marco Aurelio. El guía interior.

En los años de tu vida, si quieres vivir con verdadera libertad, debes encontrar tu propio camino, la razón de tu existencia, y no depender de lo que los demás piensen, digan o hagan. Has de tener claras las ideas de qué quieres, huir de las distracciones y no actuar por hipocresía o egoísmo creyendo adecuarte a las almas de los demás, las cuales desconoces si no conoces la tuya. Ésta es la dirección en la que debes trabajar, advierte Marco Aurelio en sus Meditaciones , si quieres vivir y no simplemente sobrevivir. Es tu alma la que debes encontrar y a la que debes seguir; debes respetar ante todo lo que te pertenece a ti y no depender de lo que no es propio tuyo sino de los demás. Es necesario que conozcas primero los movimientos de tu alma, y a partir de éstos podrás entender la de tus semejantes. La principal meta de nuestra vida es conocer nuestra naturaleza real. "¡Te afrentas, te afrentas, alma mía! Y ya no tendrás ocasión de honrarte. ¡Breve es la vida para cada uno