Ir al contenido principal

El aire rapta la mente

 El rapto de Psique de William-Adolphe Bouguereau
Rapto de Psique por Céfiro. 

Alegoría del rapto de la psique (la mente) por el viento. En la mitología griega Céfiro era una de las cuatro divinidades del aire, concretamente la que corresponde al viento del oeste. Hijo de Astreo y de Eos, era considerado el más suave y benigno de los vientos. Según el mito, sirvió a Eros raptando a Psyché y llevándola a su cueva.
El viento rapta la mente y la deja en manos del amor y del deseo (Eros).

La psyché, según la etimología, además de la 'mente' es literalmente un ‘soplo de aire'. Es el aire y el aliento que nos da la vida y el entendimiento. De modo que nuestra alma y nuestra mente son aire y están a merced del viento.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Pneuma...

El término griego ‘ pneuma ’ significa espíritu, a la vez que aire, el simple y literal aire de la naturaleza. De ‘ pneuma ’ proviene una palabra tan alejada, en principio, de cualquier forma de espiritualidad como es ‘neumático’. Aire y espíritu son conceptos muy diferentes para nosotros, radicalmente diferentes debemos decir, en nuestras lenguas modernas, pero eran intercambiables en el griego antiguo. No obstante, todavía queda algún vestigio de ello en la actualidad: De la palabra griega ‘ pneuma ’ proviene ‘pneumatología’, una disciplina (marginal) que estudia los fenómenos del ‘pneuma’, esto es, la influencia de los ‘espíritus’ o ‘seres aéreos’, intangibles e invisibles, en las personas. En el contexto cristiano se reconoce la pneumatología como la parte de la teología que estudia los seres y fenómenos espirituales, en especial el 'espíritu santo', como instrumento de las acciones de Dios. En hebreo, ‘ ruaj ’ tiene la misma doble acepción de aire y espíritu. Como l

La versión de Pitágoras

Detalle de “La Escuela de Atenas” (1510)  de Rafael, en el que aparece Pitágoras. El sistema de creencias pitagórico tiene muchos elementos en común con el órfico. A semejanza de éste, mantiene que el alma humana no es algo que se origine individualmente en el interior de las personas sino que proviene de algo común y compartido de fuera.  Pero l os pitagóricos no hacen referencia a los dioses y a la mitología de un modo tan extenso como los órficos, sino que conciben el alma como la emanación natural de un 'alma universal' que tiene su origen en el 'fuego central del universo', principio de toda la materia. El alma universal, entienden los pitagóricos, tiene la capacidad de vivificar el cuerpo humano y el de los animales; es lo que les da la vida y los 'anima'. Pero tiene también la capacidad de existir en las 'regiones etéreas' sin estar unida a ningún cuerpo. Los pitagóricos, como los órficos, sostienen la universalidad y la inmortalida

Marco Aurelio. El guía interior.

En los años de tu vida, si quieres vivir con verdadera libertad, debes encontrar tu propio camino, la razón de tu existencia, y no depender de lo que los demás piensen, digan o hagan. Has de tener claras las ideas de qué quieres, huir de las distracciones y no actuar por hipocresía o egoísmo creyendo adecuarte a las almas de los demás, las cuales desconoces si no conoces la tuya. Ésta es la dirección en la que debes trabajar, advierte Marco Aurelio en sus Meditaciones , si quieres vivir y no simplemente sobrevivir. Es tu alma la que debes encontrar y a la que debes seguir; debes respetar ante todo lo que te pertenece a ti y no depender de lo que no es propio tuyo sino de los demás. Es necesario que conozcas primero los movimientos de tu alma, y a partir de éstos podrás entender la de tus semejantes. La principal meta de nuestra vida es conocer nuestra naturaleza real. "¡Te afrentas, te afrentas, alma mía! Y ya no tendrás ocasión de honrarte. ¡Breve es la vida para cada uno

Los filósofos físicos: Diógenes de Apolonia.

El último cronológicamente de los filósofos físicos, Diógenes de Apolonia, hacia el 430 a. C., tiraba por el mismo camino que sus antecesores y sostenía de una manera explícita que el aire es el principio de todas las cosas y del alma humana.  Se conservan únicamente fragmentos de su obra 'Sobre la naturaleza' , que fueron recogidos por Simplicio. Pero, si hacemos caso de las citas a las que alude su recopilador, parece que habría escrito algunos libros más: uno 'Contra los sofistas' , uno 'Sobre meteorología' , y uno sobre medicina que se habría titulado 'Sobre la naturaleza del hombre' , al que Galeno haría referencia cuando manifestaba que Diógenes había compilado las enfermedades y sus causas y remedios en un tratado; lo mismo que Aristóteles, quien afirmaba que Diógenes había escrito una "precisa anatomía de las venas". Todo indica que Diógenes de Apolonia era médico de profesión y que habría publicado, en efecto, ese tratado de med

El pneuma, el alma hipocrática.

Los hipocráticos, al ser el cuerpo y sus enfermedades su objeto de estudio, consideraban, naturalmente, el alma en términos biológicos. Su visión era 'física', en el sentido amplio que tenía la palabra en la época.  Si los pensadores presocráticos ya habían afirmado que el aire, o algo asociado a él, constituía el principio vital y anímico por excelencia, los hipocráticos planteaban el estudio sistemático de las diferentes dimensiones físicas del aire, como el viento, la temperatura y la humedad, como aquello que afecta el funcionamiento, sano y patológico, tanto del cuerpo como de la mente. Los 'Aforismos'  aluden al ' pneuma' , un concepto central de la filosofía y la medicina hipocráticas, que en el antiguo griego significaba 'soplo' o 'aire' a la vez que 'alma' o 'espíritu'. Para los hipocráticos el ' pneuma' es el aire que está dentro del cuerpo, y simplemente 'aire' cuando está fuera. El aire p