Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2014

Ibn Arabi, el engarzador de sabidurías (I).

Ibn Arabi, al inicio de Los engarces de las sabidurías , explica que en un sueño que tuvo en la ciudad de Damasco se le apareció el enviado de Alá, quien le encargó que transmitiera a los hombres los contenidos que recoge este libro. Así lo hizo, dice, “con un gran cuidado de no añadir ni quitar nada a las palabras del Altísimo, a quien le pidió la gracia de sacar una inspiración trascendente y un soplo espiritual del interior de su alma para preservar todo lo que escribieran sus dedos, lo que expresara su lengua y guardara su corazón” , de modo que él fuera, como buen sufí, verdaderamente “un simple intérprete, y no alguien que decide” . La meta del libro es muy elevada; es nada menos que la de articular y engarzar los discursos de los grandes maestros, que tienen formas aparentemente diferentes pero que convergerían a unos mismos fundamentos, el encaje de los cuales le había sido revelado a él por la divinidad. Alá es tan grande (explica en el primer capítulo, dedicado al verbo de